Una Botella y una de Potato Omelette

¿La Botella está medio llena o medio vacía?

Ana, siempre dispuesta a dar un trago más, la está dejando bien sequita.  Al fin y al cabo, considera que la botella, con ese sabor añejo y rancio que se le está quedando, es suya. Y como la mitad de los madroños están de huelga, y la otra mitad dormidos, rellenarla está difícil.

Ella nos quiere vender que Madrid está en barbecho y que pronto veremos los frutos crecer de nuevo. Pero lo cierto es que el aguardiente lo está arrasando todo.

Una de las últimas ideas de la excelentísima ha sido convocar un “casting” de músicos para tocar en la calle en el que un tribunal, en cuestión de cinco minutos, debe determinar si les otorga permiso para tocar sus instrumentos libremente. ¿Quién sabe? Igual evacuando la ciudad de músicos Madrid se va pareciendo cada vez más a Hamelin, vacía y desierta, como la propia Botella.

Así que las críticas no se han hecho esperar y uno de los grupos que se presentó el pasado 4 de diciembre a la audición convocada en el Centro Cultural Conde Duque (del que corren rumores de una posible privatización) ha hecho que su particular protesta se expanda por las redes sociales a la velocidad del fuego con un video “dedicado especialmente a la nefanda alcaldesa no electa”.

Son los Potato Omelette Band, una Súper Banda Dominguera formada en 2013 por Don Potato y Doña Oeuf, cuya misión es expandir el Dominguerismo por el mundo entero y que actualmente se encuentra sumergida en su “Gira en Espiral”, llevando consigo los instrumentos que van encontrando en el camping (una nevera-bombo, la party-melódica-gaita, los tuppers…) y los que recogen en sus viajes.

Así, con su particular versión del “No hay nadie como tú”, de los puertorriqueños Calle 13, le dan las gracias a Ana Botella por una de sus tantas brillantes e ingeniosas propuestas.

Sin desperdicio.

Una Botella y una de Potato Omelette

El sabor de Magnum’s First

Aprovechando una coyuntura dada, me he acercado al espacio de la Fundación Canal a visitar una exposición muy especial: Magnum’s First (La primera exposición de Magnum).

La agencia Magnum Photos, fundada en 1947, fue una de las primeras cooperativas en el mundo de la fotografía, permitiendo a sus fotógrafos ser los gestores de sus propios derechos. Pero no sólo eso, si no que los conceptos de reportero y artista se fusionaron, dando lugar a un fotoperiodismo con un lenguaje propio del mundo, incentivado en gran medida por la libertad que la agencia otorgaba a sus fotógrafos a la hora de elegir los temas de los reportajes (supeditados hasta entonces a las peticiones de los medios).

La particularidad de Magnum’s First radica, tal y como indica su propio nombre, en que reproduce la primera exposición colectiva, en 1955, que llevó a cabo la agencia bajo el nombre de Gesicht der Zeit (El rostro del tiempo), y que fue encontrada en sus embalajes originales en los almacenes del Institut Français de Innsbrück.

Inge Morath, Robert Capa, Werner Bischof, Henri Cartier-Bresson, Erich Lessing, Ernst Haas, Jean Marquis y Marc Riboud son los fotógrafos que conforman una muestra de una hermosa riqueza histórica que nos da una visión global de las diferencias sociales existentes en el mundo de mediados del siglo XX, así como nos informa de algunos de los hitos de mayor calado en la historia contemporánea.

Desde un reportaje del impactante rodaje de la egipcia Tierra de faraones (Howard Hawks, 1955) hasta el portfolio Gandhi, un excelente, y mítico, trabajo en el que se narran los últimos días y el funeral de este influyente personaje histórico.

Pero Magnum nos hace viajar también al conservador Londres de los años ’50 para coger un barco y plantarse en un festival de danza folclórica en un País Vasco francés herido todavía por la pasada Guerra Civil. Allí, un tren a plena disposición del pasajero, nos lleva a visitar a los niños vieneses que, ajenos a la ocupación alemana, jugaban entre tanques u observaban inocentemente a la policía.

Tras unos tragos de cerveza, cruzamos la frontera hasta Dalmacia para descubrir una serie de retratos costumbristas en plena oposición a los de Viena o Londres. Y finalmente, damos un salto a la Hungría que Jean Marquis tiene la oportunidad de conocer (y de darnos a conocer) en unos de sus viajes alrededor del mundo.

En definitiva, una exposición imprescindible desde diversos puntos de vista: por un lado el valor inherente de la misma como inflexión clave en la historia del fotoperiodismo; y por otro lado, una vez alejados del foco de atención los fotógrafos, el alto interés del contenido histórico presente en sus obras.

Magnum’s First se puede visitar hasta el 19 de enero de 2014 y la entrada es libre.

 

Henri Cartier-Bresson
Henri Cartier-Bresson
Multitud esperando al cortejo fúnebre del funeral de Gandhi. India, 1948.

 

Fundación Canal

Mateo Inurria, 2. 28036, Madrid.

www.fundacioncanal.com

El sabor de Magnum’s First

Fiestas del Barrio del Pilar 2013: round 1

Diez de octubre de 2013: no es la fecha del apocalipsis, es la del inicio de las Fiestas del Barrio del Pilar, populares las mires por donde las mires.

Los encargados de inaugurarlas fueron los amarillos O’Mandala, grupo local de batukada que, con un público animado, pero impedido por la edad, intentaron contagiar de alegría brasileña a los allí presentes. Tras ellos el pregón, este año protagonizado por el polifacético imitador Carlos Latre que, escoltado por todos los representantes y responsables políticos del distrito de Fuencarral – El Pardo, salió a tratar de sorprender con su monólogo a los asistentes. Sin embargo, a pesar de venir a poner una nota de buen humor, lo que encontró allí fue un grupo de gente muy cabreada no dispuesta a permitírselo.

Hacia el humorista gritos de “Marioneta” y hacia los señores del traje y la corbata peticiones tan lícitas como “Sanidad y educación pública”. ¿Era el momento para aquello? Supongo que si los ciudadanos no nos sintiéramos tan heridos y agredidos por las circunstancias actuales, y las pocas soluciones positivas que los que rigen dan al respecto, este tipo de situaciones (meros ratos incómodos que no duran más de veinte minutos) no se darían. Pero tristemente, año tras año estas pitadas tienen que tener lugar. Ahora, ¿solucionan algo? ¿Y quedarse callado ante los chistes de la marioneta de aguda, chillona y falsa voz?

Soy muy partidaria de respetar a los artistas y profesionales que suben a un escenario. Pero también lo soy de tirarles un buen tomate, como manda tradición, cuando no se han ganado las tablas. No es este el caso de Carlos Latre, que guste más o menos, es un profesional bien vendido a los contratos firmados.

Para mí, lo más vergonzoso de todo vino después, cuando entró en acción La banda del Capitán Canalla, muy popular y sospechosa. Es entonces cuando eché de menos las pitadas, pancartas, gritos de protesta y correspondiente tomatada. Y es que amigos, ahí había tomate del bueno: un grupo encabezado por el representante de la princesa del pueblo (la Esteban, aclaro por si “aca”…), muy españoles, muy de bandera, de musculitos, codo en barra y de bufanda. Estéticamente horteras y musicalmente por debajo de cualquier espectáculo de karaoke; o mejor dicho, a la altura de cualquier situación de madrugada en la que un grupo de colegas, en plena exaltación de la amistad, decide subirse a berrear a una fuente y cantar el “a por ellos, oé, oé” pero con un par de diferencias:

  1. Este grupo de amigos sí que se embolsa una buena cantidad de dinero (de tú dinero) gracias a sus otros amigos.
  2. Un backstage repleto de estos buenos amigos, en primera fila sobre el escenario, observando atentos el enaltecimiento de la bandera.

Espectáculo casposo, bizarro y bochornoso. Y no por la música… al fin y al cabo, ¿quién no se echa unos dancings con canciones tan míticas como Paquito el chocolatero o La Ramona pechugona? (que por supuesto, tienen mucho más nivel que las de los canallas).

En este caso el sabor a alcanfor no provenía provocado por el olor a verbena, si no más bien por el de la chamusquina.

Veremos cuánta caspa sueltan las melenas de las Nancys Rubias esta noche. Yo por si acaso me guardo un as en la manga y repaso la programación de la Plataforma por unas fiestas populares del Barrio del Pilar:

 

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Fiestas del Barrio del Pilar 2013: round 1

Dalí, Dalí, Dalí, Dalí, Dalí, Dalí,Dalí, Dalí, Dalí,Dalí, Dalí, Dalí, Dalí, Dalí, Dalí…

… infinitas veces se repetía así mismo el susodicho, como si hablara de un personaje que estuviera interpretando. O como si cada vez que el nombre de Dalí quedara serigrafiado en el aire se contabilizara uno de los miles de asistentes que han podido visitar la exposición “Dalí: todas las sugestiones poéticas y todas las posibilidades plásticas“.

Declarada por los medios de comunicación oficiales  la “exposición del verano”, por este éxito masivo, sin duda alguna lo que ha destacado en estos últimos días es esa personalidad que nos caracteriza a los españoles / madrileños / habitantes del planeta Tierra: dejar las cosas para el último momento.

La consecuencia directa ha sido que las entradas se han agotado quedando como único recurso la opción de la visita gratuita que el Museo Reina Sofía ofrece tradicionalmente a partir de las 19.00h, provocando inverosímiles colas de horas largas alrededor de todo el museo.

A pesar del calor, la espera y el previsible llenazo del interior del museo, no se ha logrado desanimar a nadie de tamaña hazaña y la caza se ha servido en los platos de los pacientes asistentes.

Una vez dentro obras asombrosas, unas más conocidas que otras y otras inéditas, entre las que se incluía pintura, escultura, grabado, proyecciones audiovisuales, manifiestos surrealistas, fotografías de la vida del artista, etc. y mucha gente (más que en un guateque).

Claramente, tras la autoría de semejante performance se encontraba Dalí, que desde ultratumba quería expresar la deconstrucción del arte en nuestros días ya que, cuando se juntan muchos humanos dentro de una sala, el ambiente se gasea, conformando divertidas líneas de colores y texturas diversas.

Aún así, una exposición que no había que dejar de ver y que, por suerte, se deja algunas de sus obras en el museo para que otro día, con más calma, podamos visitarlas sin convertirnos en presas de la sorpresa gracias al comentario del vecino de al lado.

Aquí dejo la Declaración de la independencia de la imaginación y de los derechos del hombre a su propia locura” (Nueva York, 1939), un folleto que escribió y publicó Dalí para protestar contra la decisión de la World’s Fair de impedir mostrar dentro del edificio de la feria una reproducción de la Venus de Botticelli con cabeza de pez y que a mí me parece que resume a la perfección la esencia del tan aclamado artista:

Dalí_Declaración de la independencia de la imaginación y de los derechos del hombre a su propia locura

Dalí, Dalí, Dalí, Dalí, Dalí, Dalí,Dalí, Dalí, Dalí,Dalí, Dalí, Dalí, Dalí, Dalí, Dalí…

La poesía, a combate

¿Qué es poesía?, dices, mientras clavas
en mi pupila tu pupila azul,
¡Qué es poesía! ¿Y tú me lo preguntas?
Poesía… eres tú.”

Rima XXI – Poemas de Gustavo Adolfo Bécquer

 

De modo descarado, con este célebre poema, me dispongo a parlotear de un tema que quedó olvidado en aquellos libros llamados de texto con profesores entusiastas dejándose la piel para tratar de explicar a los neogranudos cada gota de sensibilidad  tras la tinta, confundiendo, irremediablemente algunos, la métrica poética con la del aula de tecnología.

Retrocedemos un poco más en los años y nos recordamos en primaria creando nuestros propios poemas como excusa de nuestros mayores para aproximarnos a la lectura, la escritura y a su mejor amiga: la rima.

Volvemos al 2013, que rima con la Rúa del Percebe, y el que más y el que menos se escucha algún tema de hip-hop y sabe que a Junior, aparte de por “Down”, también se le conoce por “toyaco”.

¿Y a dónde nos lleva todo esto? Ni más ni menos que al Poetry Slam Madrid celebrado el pasado 17 de abril en la sala Triángulo de Lavapiés, combate freaky donde los haya, en el que poetas y raperos se enfrentaron sacando a lucir los resultados de su cosecha ante un estricto jurado formado por miembros del público al azar y con un simpático Yanito para conducir los bueyes y repartir el trigo.

La palabra, borracha de ganas por envenenar de magia a los presentes, nos animó a asistir a cualquiera de los Poetry Slam que se celebran los primeros miércoles de cada mes en El Intruso. En este caso, los raperos se ponen el traje de poeta y la velada se torna, aún si cabe, más poética.

Iniciativas como esta son las que llevan un tiempo acercando la poesía a esos neogranudos convertidos a barbudos, de tal manera que los versos rompen la cuarta pared y envuelven a los asistentes.

Dan buena cuenta de ello también las veladas de teatro estrofado que vienen teniendo lugar los primeros jueves de cada mes a las 21h en el madrileño Bar La Fundamental (C/ Argumosa, 12). En ellas, los organizadores proponen en cada sesión una temática diferente, aderezada con una pequeña performance al comienzo, que funciona como hilo conductor de la narración con el objetivo de sacar de su cotidianidad a un público que debe ser imaginativo y estar dispuesto a desencasillar su propia mente con la ayuda de los poetas allí presentes.

Pero no solo de trovar viven hombres y mujeres ni la poesía va a conformarse con la palabra. Y no es porque poesía seas tú, querido lector, si no porque en ocasiones surgen maravillosas interpretaciones como esta pequeña joya en forma de stop-motion basada en “El pájaro yo”, del chileno Pablo Neruda y realizado por el estudio de animación gráfica 18bis.

No dejen de disfrutar con – (los) – sentido – s.

 

 

La poesía, a combate

Noche de sexo, humor y música sobre suelo pélvico

Cuando me quise dar cuenta, un montón de preservativos de colores, piruletas y lubricantes de banana llovían sobre nosotras segundos después de que una maña de pura cepa, acompañada de un buen grupo de mujeres de armas tomar, nos ofreciera toda una lección de ritmos binarios al son de un tambor y un vibrador.

Fue el pasado lunes, en la madrileña sala Galileo Galilei, con motivo de la presentación del libro Miss Tupper Sex: sexo manual para mujeres abiertas (Ediciones Casas, 2012), firmado por la polifacética actriz Pilar Ordóñez.

Tras cuatro años dMiss Tupper Sexe reuniones con infinidad de mujeres, hablando abiertamente de sexo y con la venta de juguetes eróticos como telón de fondo, Pilar Ordóñez ha podido recoger testimonios reales tan variopintos como sus protagonistas. Testimonios y anécdotas que no sólo recogen sorprendentes experiencias sexuales, sino que también nos hablan de la necesidad que tenemos las mujeres de expresarnos y descubrirnos en el plano sexual sin tapujos.

Pero como en el sexo lo que menos hablan son las palabras,  también pudimos disfrutar de un espectáculo lleno de música, danza y humor dirigido por la presentadora Marta Nebot y la autora del que puede ser un regalo muy recurrente para estas navidades.

Inaugurando el sarao encontramos a la directora y coreógrafa Alma Sanz, templando el ambiente con danza del vientre tribal para, posteriormente, subirse al escenario Cristina del Valle, presidenta de la Plataforma de mujeres artistas contra la violencia de género y compañera artística de Manu Garzón en el mítico grupo Amistades Peligrosas, a los cuales pudimos escuchar interpretando uno de sus temas actuales.

Y ya que el sexo era el hilo conductor de esta velada, tuvimos también la oportunidad de escuchar algunos de los testimonios incluidos en el libro de la mano de actrices de lujo como Eulalia Ramón, Mar Regueras, Beatriz Bergamín, Natalia Dicenta, Beatriz Rico o María Barranco.

Además, por si este plantel supiera a poco, para cerrar Miss Tupper Sex, la cantante Carmen París nos dio toda una lección de física cuántica hablándonos de lo que muchas veces hay más allá del sexo mediante su canción Distancia Espeluznante pues “es el amor la energía que lo pega todo”, para dar paso al fin de fiesta junto con el resto de artistas de la noche, animándonos el cuerpo con más música y, sobre todo, productos y dosis de imaginación para despertar nuestros secretos más íntimos.

Este manual para mujeres abiertas puede ser adquirido en diversos y conocidos comercios al asequible precio de 12 euros. Así que si en estas fiestas venideras te entra dolor de cabeza y no sabes qué regalar (o regalarte), te recomiendo que te lo quites con un poco de sexo y la compra de esta divertida y recurrente obra con la que, estoy segura aprenderemos, y además, alimentaremos nuestra felicidad.

Noche de sexo, humor y música sobre suelo pélvico