#LaPuestaDeÁcido es un poco de peyote también

Me van a disculpar mis invisibles lectores, pero es que esta semana el dueño de mis microobesiones es Ángel Stanich. Motivo: el estreno de su primer álbum, “Camino Ácido”, en Radio 3 y, ayer tarde, la presentación de este mediante un pequeño concierto acústico en un lugar de Madrid de cuyo nombre no quiero acordarme (por solidaridad con la comunidad gangosa, más que nada).

Bueno, a lo que voy. A pesar de perderme medio concierto, porque así son las cosas y así se las contamos, puedo reiterar una vez más que este mozalbete de buen cabello no solo ha ganado con este su primer disco producido, si no que en directo se supera, requeteganándose a un público sabedor del camino que aún queda por recorrer tras las espuelas de sus botas.

Tildado de indie y ácido, hoy, tras escucharle en directo una vez más, le quito las etiquetas al no encontrarle el envoltorio, y me quedo con ese momento de felicidad compartida dentro de aquella caravana con moqueta en la que nos metimos ayer unos cuantos en plan comuna chamánica.

¿El motivo de tanta felicidad? Al fin algo diferente, fresquete como un whisky on the rocks, y de alta calidad compositiva en este país que tan gris luce últimamente.

La próxima ocasión de verle tocar en Madrid la tendremos el 16 de marzo en La Radio Encendida de RNE-3. Mientras tanto, le podemos escuchar en formato físico CD, Radio 3 o Spotify.

Salud!

#LaPuestaDeÁcido es un poco de peyote también