EL RINOCERONTE QUE LLEVAMOS DENTRO

De dura piel, bien pringada en barro, camina por donde quiere y arrampla con lo que se le cruza en el camino haciendo tambalear la tierra, mientras su afilado cuerno amenaza el estado social actual.

Es un rinoceronte total, cuyo poder hipnotiza y atrae a los más bobos: o estás con él, o en su contra.

Y es muy fuerte. Tanto que si no le ves venir te puede aplastar. Por eso, una vez más, o estás con él, o en su contra. Pero, ¿y si le ignoras? Vivirás más feliz, pero… ¿es el remedio? ¿Y se puede curar una enfermedad antes de que aparezca? ¿O para curarla hay que hacer que aparezca?

Somos libres de pensamiento, y eso nos hace grandes, pero ten cuidado en no liberar estos por tu boca y que sean contrarios a los del resto de rinocerontes, que te la juegas. Al fin y al cabo, como se dice en un momento de la obra Rinoceronte de Eugène Ionesco, “es una heroicidad decir en voz alta una locura”.

Con la premisa del totalitarismo se presenta esta obra en el Teatro María Guerrero de Madrid.

Dirigida por Ernesto Caballero, nos sumergimos en un universo representado a pequeña escala en una acomodada y provinciana zona donde, de pronto un día, los vecinos son sorprendidos por una atractiva fuerza sobrenatural de la que serán presos. Ante esta, todavía queda algún que otro que, primero se hace el despistado y después se intentará proteger de la epidemia. Hablamos de Berenger, el protagonista de esta obra, interpretado por el magnífico Pepe Viyuela, y que representa la reflexión ante el advenimiento de los acontecimientos. En este caso, el dejarse llevar sin pararse a pensar ni oponer resistencia.

De otro lado está su mejor amigo, Juan, interpretado por Fernando Cayo (que dicho sea de paso, hace un papel “para quitarse el sombrero”), cuya transformación en rinoceronte nos hace testigos de una brutal metamorfosis que resulta agresiva y molesta, por lo que tratar de pararla mediante la razón no provoca más que impotencia.

Hay quien, en los tiempos que corren, comparan este Rinoceronte con el mediático partido político “Podemos”. Y es que el tema que se trata parece que nunca deja estar de actualidad. Parece que pararse a pensar y evaluar que propuestas nuevas se nos trae, a algunos les da miedo. A otros, sin embargo, les da más miedo seguir con las viejas ideas. Lo peligroso, en cualquier caso, es cerrar los ojos ante lo que sucede a nuestro alrededor y dejarse llevar.

Rinoceronte / CDN - María Guerrero
Rinoceronte / CDN – María Guerrero

Confieso que me da mucho miedo la figura del rinoceronte, o lo que vienen siendo los totalitarismos. En esta obra se hacen claras alusiones a los sistemas políticos y sociales, empleando la metáfora y el simbolismo como recursos más evidentes. Es en ellos donde uno puede perderse y dejarse llevar por donde a su imaginación más le interese.

En este caso, mi obsesión se acerca a una más cotidiana. A la del día a día. A la de las relaciones personales. Las conversaciones, las opiniones, los modus operandi, las ideas y la manera de imponer estas.

Acudo atónita últimamente a comportamientos radicales en los que demostrar tu propia voz a quien jamás ha consentido que se la levanten es sinónimo de castigo. En los que, caminar en contra de los patrones de comportamiento que dictan los creadores de tendencias, es sinónimo de ser visto como un bicho raro, pequeño y cerrado.

Es una antítesis en sí misma lo que está ocurriendo: se propaga a los cuatro vientos ser dueño de una identidad propia, mientras que se promociona que esta tenga lugar en los medios dispuestos para ello y que se sigan unas corrientes de comportamiento similares. Y si te sales de estas, empiezas a ser una amenaza para el rinoceronte y solo caben dos salidas: que te coma o que te lo comas tú.

Pero lo que más me asusta es ver estos comportamientos en gente cercana. Ver cómo el escepticismo es en ocasiones juzgado como algo peyorativo. Ese es el miedo, descubrir el rinoceronte que todos llevamos dentro.

PD: la puesta en escena y elementos técnicos son toda una obra de arquitectura que bien merece ser vista. ¡Enhorabuena a todo el equipo artístico!

Anuncios
Minientrada

#LaPuestaDeÁcido es un poco de peyote también

Me van a disculpar mis invisibles lectores, pero es que esta semana el dueño de mis microobesiones es Ángel Stanich. Motivo: el estreno de su primer álbum, “Camino Ácido”, en Radio 3 y, ayer tarde, la presentación de este mediante un pequeño concierto acústico en un lugar de Madrid de cuyo nombre no quiero acordarme (por solidaridad con la comunidad gangosa, más que nada).

Bueno, a lo que voy. A pesar de perderme medio concierto, porque así son las cosas y así se las contamos, puedo reiterar una vez más que este mozalbete de buen cabello no solo ha ganado con este su primer disco producido, si no que en directo se supera, requeteganándose a un público sabedor del camino que aún queda por recorrer tras las espuelas de sus botas.

Tildado de indie y ácido, hoy, tras escucharle en directo una vez más, le quito las etiquetas al no encontrarle el envoltorio, y me quedo con ese momento de felicidad compartida dentro de aquella caravana con moqueta en la que nos metimos ayer unos cuantos en plan comuna chamánica.

¿El motivo de tanta felicidad? Al fin algo diferente, fresquete como un whisky on the rocks, y de alta calidad compositiva en este país que tan gris luce últimamente.

La próxima ocasión de verle tocar en Madrid la tendremos el 16 de marzo en La Radio Encendida de RNE-3. Mientras tanto, le podemos escuchar en formato físico CD, Radio 3 o Spotify.

Salud!

#LaPuestaDeÁcido es un poco de peyote también

Morcilla molotov

A la salida del cole, una niña verdaderamente apesadumbrada, inmersa en sus pensamientos, alza la cabeza y se dirige realmente intrigada hacia un adulto responsable de ella:

Niña: ¿Por qué cambian cosas en el colegio?

Adulta: Posiblemente para mejorar.

Niña: ¿Por qué han puesto cemento donde el arenal?

Adulta: ¿Teníais un arenal? ¿Para jugar?

Niña: Sí. Hacíamos castillos y un montón de cosas.

Adulta: Hombre, pues eso sí que no me parece justo. Quejaos. Id y decir que queréis jugar, que sois niños y os gusta jugar. ¿No tenéis más arenales?

Niña: Sí, hay otro, pero más pequeño. Aunque tiene más arena.

Algo así les está ocurriendo a los vecinos del barrio de Gamonal, en Burgos, famoso estos días por los altercados que llevan produciéndose como consecuencia de la negativa de estos a la reforma de una de sus arterias principales en un bulevar de esos que embellecen la ciudad y colaboran con el medio ambiente. Bien bonico, por cierto.

¿Y por eso los vecinos se dedican a salir de sus casas y a quejarse? ¡Con el frío que hace en Burgos, madre de Deus! ¡A estos el vino de la Ribera se les ha subido a la cabeza!

Pero es que la reforma del Gamonal no es más que la gota que colma el vaso y que puede representar un sentir general. Un sentir tan loable como que le tapen al infante con cemento el arenal con el que juega todos los días en el patio del colegio, en contra de lo que vienen siendo sus deseos.

Es el asunto de los “diversos altercados violentos” el que, sin duda alguna, ha dado a conocer la noticia. Que lleven meses con protestas pacíficas y que no se haya conocido a nivel nacional no significa nada, pues se mantiene en la categoría de “interés a nivel local” y suficiente. Es cuando ocurren hechos violentos cuando la noticia se expande como el fuego, breada por las redes sociales, probablemente por ser de algún modo la extensión de otros hechos acaecidos en diversos puntos de nuestro país, síntoma de que la cosa está calentita debido a que…

LA-COSA

Como cuando se dieron las protestas mineras, pocos españoles podían identificarse con estos en los aspectos concretos de sus peticiones. Igualmente ocurre con el bulevar. Burgos se está convirtiendo en símbolo de la manifestación de una indignación general frente al caciquismo descarado de nuestros gobernantes y la falta de empatía con quienes les conceden el voto. El hacer oídos sordos ante las peticiones de los ciudadanos es lo que ha convertido el asunto en una lucha entre gigantes y cabezudos que tiene como escenario un ring rodeado de cuerdas muy tensas, un público muy crispado y unas animadoras a las que, de la vergüenza, se les están cayendo los billetes del tanga.

En Madrid se ha convocado para este miércoles 15 de enero una concentración en la Puerta del Sol a las 19h en apoyo a los vecinos del Gamonal al considerarse este barrio un ejemplo clarito y representativo del clima político y social que se respira. Veremos quién se impone finalmente, si el gigante o el cabezudo.

morcilla molotov

Morcilla molotov

“Los hijos de Kennedy” crecen

Hay un teatro en Madrid llamado Alcázar pero que desde hace un tiempo, como tantos otros cosos y cosas, toma el nombre de una de esas empresas privadas que nos van a solucionar la vida.

Aparte de obras de los artífices de Muchachada Nui o Museo Coconut, el teatro también deja hueco para Los hijos de Kennedy, que además de un título atractivo, trae consigo todo un elenco de lujo: Maribel Verdú, Emma Suárez, Ariadna Gil, Fernando Cayo y Alex García.

Fuente: http://www.abc.es

Dirigida por José María Pou  y original de Robert Patrick, viene a narrar la visión de esos que se criaron en los ’60 y vivieron los ‘70, dando paso a un periodo de apertura mental y cultural que revolucionó el panorama social.

Con una puesta en escena estática, José María Pou nos ubica en una cafetería oscura, donde cada uno de los personajes, arquetipos de sí mismos, ocupan un lugar concreto en la escena y, en algún alarde ocasional, se muestran dispuestos a romper su estatismo o incluso la cuarta pared.

A través de cada uno de ellos nos metemos en la Historia de lleno, bajo prismas totalmente distintos pero interrelacionados entre sí.

Una aspirante a estrella de Hollywood en el contexto de un star system de capa caída, una soñadora con aires de Jacqueline Kennedy, los restos de una hippie desencantada envuelta en su propia espiral de alcohol, un actor que nunca salió de la nueva ola de teatros underground, avocado a ver cómo los de su quinta abandonaban el barco por uno más grande, y un lunático ex soldado de la guerra de Vietnam. Todos ellos viviendo de sus propios recuerdos, sin dialogar jamás entre sí pero interactuando tímidamente en alguna ocasión mediante alguna mirada compasiva, como los desconocidos que coinciden en un bar.

Es este uno de los puntos que más soporífera hace la obra ya que te pierdes en el propio hilo narrativo en búsqueda de uno mejor. Eso sí, el mensaje de decadencia y tristeza de unos hijos huérfanos queda bien claro. Si bien se trató de una época que comenzó con fuerza y que indiscutiblemente queda en  el recuerdo de los que la vivieron y de los que nos la han contado, la llegada de su fin queda envuelta en un halo de nostalgia que se mantiene viva gracias a la música de grandes como los Beatles, Bob Dylan o Jimmy Hendrix. Punto este, el de los efectos audiovisuales, con videos y músicas que documentan la obra,, que la dan un buen empujón hacia arriba.

Respecto a los actores no seré yo la que diga nada. Mayormente acostumbrada a verlos en cine o televisión, tenerlos bien cerca se convierte en un lujo y, cada uno de ellos en su papel, ciertamente está muy bien.

Por lo demás, pedir al Alcázar que la próxima vez suba la calefacción por dos motivos: hacer más placentera la velada y preservar la vida de todo ese público entrado en la tercera edad y que hay que cuidar, a no ser que se trate de una estratagema para cargárselos a todos y ahorrar en pensiones, que tal y como están las cosas…

“Los hijos de Kennedy” crecen

Una Botella y una de Potato Omelette

¿La Botella está medio llena o medio vacía?

Ana, siempre dispuesta a dar un trago más, la está dejando bien sequita.  Al fin y al cabo, considera que la botella, con ese sabor añejo y rancio que se le está quedando, es suya. Y como la mitad de los madroños están de huelga, y la otra mitad dormidos, rellenarla está difícil.

Ella nos quiere vender que Madrid está en barbecho y que pronto veremos los frutos crecer de nuevo. Pero lo cierto es que el aguardiente lo está arrasando todo.

Una de las últimas ideas de la excelentísima ha sido convocar un “casting” de músicos para tocar en la calle en el que un tribunal, en cuestión de cinco minutos, debe determinar si les otorga permiso para tocar sus instrumentos libremente. ¿Quién sabe? Igual evacuando la ciudad de músicos Madrid se va pareciendo cada vez más a Hamelin, vacía y desierta, como la propia Botella.

Así que las críticas no se han hecho esperar y uno de los grupos que se presentó el pasado 4 de diciembre a la audición convocada en el Centro Cultural Conde Duque (del que corren rumores de una posible privatización) ha hecho que su particular protesta se expanda por las redes sociales a la velocidad del fuego con un video “dedicado especialmente a la nefanda alcaldesa no electa”.

Son los Potato Omelette Band, una Súper Banda Dominguera formada en 2013 por Don Potato y Doña Oeuf, cuya misión es expandir el Dominguerismo por el mundo entero y que actualmente se encuentra sumergida en su “Gira en Espiral”, llevando consigo los instrumentos que van encontrando en el camping (una nevera-bombo, la party-melódica-gaita, los tuppers…) y los que recogen en sus viajes.

Así, con su particular versión del “No hay nadie como tú”, de los puertorriqueños Calle 13, le dan las gracias a Ana Botella por una de sus tantas brillantes e ingeniosas propuestas.

Sin desperdicio.

Una Botella y una de Potato Omelette

Viaje flamenco con Manuel Liñán

El bailaor Manuel Liñán estrena Nómada

Siempre que tengo oportunidad de ir a cualquier tipo de espectáculo me declaro a favor sin mirar apenas de qué se trata, aunque no sea experta en el tema. Me gusta dejarme llevar, aprender, descubrir, salir de mi círculo mental… vamos, lo que viene siendo entretenerme.

En ocasiones, la arquitectura levantada sobre las tablas me invita al sopor y a perderme en mi laberinto interno, encontrándome presa de la impaciencia, deseando que llegue el fin del sarao.

Sin embargo, en otras ocasiones me pierdo en un laberinto externo: el de los recursos montados en escena. Son esos espectáculos en los que quieres estar atenta a todo: la trama, los actores, bailarines, músicos, cantantes, luces, decorado, vestuario, etc.

Una sensación parecida experimenté anoche entre batas de cola, tacones flamencos, voces rasgadas, hondas… y guitarras precisas. Lo que viene siendo ese flamenco de tablao, que viaja desde el baile de sentimientos bien medidos y controlados hasta ese jaleo salao que derrocha arte, tronío y sabiduría.

Dirigiendo el carro, Manuel Liñán, bailaor y coreógrafo recientemente galardonado con el Premio Max al mejor intérprete masculino de danza y que lleva desde el año 1.999 actuando como solista sobre los escenarios.

Nómada, su nuevo espectáculo, fue estrenado anoche en el madrileño Teatro Paco Rabal, del que se intuía un público entendido en la materia, que abarrotó la sala y se rindió ante él, poniendo en pie a todos los presentes.

Como elemento característico cabe destacar el vestuario, de Yaiza Pinillos, atípico a pesar de ser “moderno a la par que elegante”, y que en un momento del espectáculo también recibió su correspondiente reconocimiento por parte del público.

Y qué decir de las guitarras de El Tomate  y Fran Vinuesa y el cante de Miguel Lavi, Miguel Ortega y David Carpio, amantes inseparables del baile durante todo el trayecto, completando una composición que recomiendo a todo aquel que guste del flamenco, y a todo aquel que simplemente tenga interés por conocer el trabajo de grandes artistas españoles, que traspasan fronteras, y que nosotros, eclipsados por vete tú a saber qué, ni nos enteramos.

La próxima ocasión para ver Nómada la tendremos en el XVIII Festival de Jerez, que tendrá lugar del 21 de febrero al 8 de marzo de 2.014.

cartel de nómada manuel liñánFICHA ARTÍSTICA
Dirección y baile: Manuel Liñán
Coreografía: Manuel Liñán
Baile: Anabel Moreno, Agueda Saavedra, Inmaculada Aranda, Adrián Santana, Jonatan Miró y Manuel Liñán.
Cante: Miguel Lavi, Miguel Ortega y David Carpio
Guitarras: Victor Márquez “El Tomate” y Fran Vinuesa
Diseño de Vestuario: Yaiza Pinillos
Tratamientos Textiles: Yaiza Pinillos
Realización de Vestuario: Gabriel Besa
Tintes y ambientación: Maria Calderón
Enrejados y flecos: Tamar González
Diseño de iluminación: Olga García
Sonido: Kike Cabañas
Espacio Sonoro: Hector González
Producción ejecutiva y management: Ana Cristina Carrasco

Viaje flamenco con Manuel Liñán

El sabor de Magnum’s First

Aprovechando una coyuntura dada, me he acercado al espacio de la Fundación Canal a visitar una exposición muy especial: Magnum’s First (La primera exposición de Magnum).

La agencia Magnum Photos, fundada en 1947, fue una de las primeras cooperativas en el mundo de la fotografía, permitiendo a sus fotógrafos ser los gestores de sus propios derechos. Pero no sólo eso, si no que los conceptos de reportero y artista se fusionaron, dando lugar a un fotoperiodismo con un lenguaje propio del mundo, incentivado en gran medida por la libertad que la agencia otorgaba a sus fotógrafos a la hora de elegir los temas de los reportajes (supeditados hasta entonces a las peticiones de los medios).

La particularidad de Magnum’s First radica, tal y como indica su propio nombre, en que reproduce la primera exposición colectiva, en 1955, que llevó a cabo la agencia bajo el nombre de Gesicht der Zeit (El rostro del tiempo), y que fue encontrada en sus embalajes originales en los almacenes del Institut Français de Innsbrück.

Inge Morath, Robert Capa, Werner Bischof, Henri Cartier-Bresson, Erich Lessing, Ernst Haas, Jean Marquis y Marc Riboud son los fotógrafos que conforman una muestra de una hermosa riqueza histórica que nos da una visión global de las diferencias sociales existentes en el mundo de mediados del siglo XX, así como nos informa de algunos de los hitos de mayor calado en la historia contemporánea.

Desde un reportaje del impactante rodaje de la egipcia Tierra de faraones (Howard Hawks, 1955) hasta el portfolio Gandhi, un excelente, y mítico, trabajo en el que se narran los últimos días y el funeral de este influyente personaje histórico.

Pero Magnum nos hace viajar también al conservador Londres de los años ’50 para coger un barco y plantarse en un festival de danza folclórica en un País Vasco francés herido todavía por la pasada Guerra Civil. Allí, un tren a plena disposición del pasajero, nos lleva a visitar a los niños vieneses que, ajenos a la ocupación alemana, jugaban entre tanques u observaban inocentemente a la policía.

Tras unos tragos de cerveza, cruzamos la frontera hasta Dalmacia para descubrir una serie de retratos costumbristas en plena oposición a los de Viena o Londres. Y finalmente, damos un salto a la Hungría que Jean Marquis tiene la oportunidad de conocer (y de darnos a conocer) en unos de sus viajes alrededor del mundo.

En definitiva, una exposición imprescindible desde diversos puntos de vista: por un lado el valor inherente de la misma como inflexión clave en la historia del fotoperiodismo; y por otro lado, una vez alejados del foco de atención los fotógrafos, el alto interés del contenido histórico presente en sus obras.

Magnum’s First se puede visitar hasta el 19 de enero de 2014 y la entrada es libre.

 

Henri Cartier-Bresson
Henri Cartier-Bresson
Multitud esperando al cortejo fúnebre del funeral de Gandhi. India, 1948.

 

Fundación Canal

Mateo Inurria, 2. 28036, Madrid.

www.fundacioncanal.com

El sabor de Magnum’s First

Hipermetropía y astigmatismo: todo un reto para el Sr. Rorschach en el aniversario de su cumpleaños

Hoy (que no ayer) la página de inicio de Google está dedicada a Hermann Rorschach (nacido el 8 de noviembre de 1884 en Suiza), psiquiatra y psicoanalista conocido por la elaboración de la prueba que lleva su nombre: el “Test de Rorschach“.

El objetivo principal de este test es evaluar la personalidad mediante una serie de diez láminas que presentan manchas de tinta cuya característica fundamental es la simetría de sus formas (Hermann manchó unas hojas de tinta, las dobló por la mitad, las desplegó de nuevo y dejó volar la imaginación de sus pacientes… La idea es que a partir de las mismas el experto saque sus propias conclusiones sobre el funcionamiento psíquico de la persona evaluada).

Google, además de dedicar su portada de hoy al señor Rorschach, ofrece a sus visitantes la oportunidad de mirar fíjamente una de estas láminas, expresar su impresión y compartirla con el resto del mundo, dando así rienda suelta a las microobsesiones de los millones de usuarios del buscador.

Mi amiga Ki Kí, por ejemplo, ve claramente un zorro, mientras que Samy Chiriboga vive pensando en la cadera recién operada del rey de España (¿por qué será?). Mi visión es más de centro, viendo claramente que lo que se despliega de él es el maravilloso personaje de Mary Poppins tocando las castañuelas.

Se podría hacer perfectamente de esto (vamos, que seguro que ya está más que hecho) el clásico reportaje de calle en el que un entrevistador salao se dirige a las señoras que hacen sus compras en La Vaguada, mientras que una guapetona va calle Fuencarral arriba / calle Fuencarral abajo para ver qué se dilucide de las mentes pensantes de los modernos. Y así hasta concluir que el súmmum de un target humano diverso y rico en la diferencia se siente unido mediante su locura particular.

Imagino que, en caso de que este reportaje se emitiera en prime time, el presentador del programa habría de ser el señor Rorschach, con pipa en mano, la verdad en su poder y una mirada fijada en los ojos de una audiencia nerviosa ante su veredicto debido a esa magia que tiene la tele con la que se logra la identificación global de la humanidad.

Esta audiencia, magma de clases, edades y gustos, asentiría con gusto y aplaudiría los análisis del experto mientras que, en la otra cadena, la de mayor share, estarían echando un reality show  en el que Freud, encerrado en una casa llena de espejos, estaría sometido a los juicios de miles de pacientes. Mientras tanto, la cadena pública, nos deleitaría una noche más con el adorable Punset dándose cabezazos contra la misma pared tridimensional, que un día construyó en el Congreso de los Diputados, hasta descubrir ese arcón infatigable y lleno de sopas de letras aún por construir.

Sea como sea, y viajemos como viejemos, lo que a mí me queda claro es que a Google hoy se le ha olvidado incluir en su portada un asistente virtual que asocie un diagnóstico a cada una de las respuestas de los arriesgados usuarios que han compartido sus impresiones vía red social. Así, dirigidos una vez más, seríamos más felices…

La primera de las diez láminas del test de Rorschach
La primera de las diez láminas del test de Rorschach

Hipermetropía y astigmatismo: todo un reto para el Sr. Rorschach en el aniversario de su cumpleaños

Fiestas del Barrio del Pilar 2013: round 1

Diez de octubre de 2013: no es la fecha del apocalipsis, es la del inicio de las Fiestas del Barrio del Pilar, populares las mires por donde las mires.

Los encargados de inaugurarlas fueron los amarillos O’Mandala, grupo local de batukada que, con un público animado, pero impedido por la edad, intentaron contagiar de alegría brasileña a los allí presentes. Tras ellos el pregón, este año protagonizado por el polifacético imitador Carlos Latre que, escoltado por todos los representantes y responsables políticos del distrito de Fuencarral – El Pardo, salió a tratar de sorprender con su monólogo a los asistentes. Sin embargo, a pesar de venir a poner una nota de buen humor, lo que encontró allí fue un grupo de gente muy cabreada no dispuesta a permitírselo.

Hacia el humorista gritos de “Marioneta” y hacia los señores del traje y la corbata peticiones tan lícitas como “Sanidad y educación pública”. ¿Era el momento para aquello? Supongo que si los ciudadanos no nos sintiéramos tan heridos y agredidos por las circunstancias actuales, y las pocas soluciones positivas que los que rigen dan al respecto, este tipo de situaciones (meros ratos incómodos que no duran más de veinte minutos) no se darían. Pero tristemente, año tras año estas pitadas tienen que tener lugar. Ahora, ¿solucionan algo? ¿Y quedarse callado ante los chistes de la marioneta de aguda, chillona y falsa voz?

Soy muy partidaria de respetar a los artistas y profesionales que suben a un escenario. Pero también lo soy de tirarles un buen tomate, como manda tradición, cuando no se han ganado las tablas. No es este el caso de Carlos Latre, que guste más o menos, es un profesional bien vendido a los contratos firmados.

Para mí, lo más vergonzoso de todo vino después, cuando entró en acción La banda del Capitán Canalla, muy popular y sospechosa. Es entonces cuando eché de menos las pitadas, pancartas, gritos de protesta y correspondiente tomatada. Y es que amigos, ahí había tomate del bueno: un grupo encabezado por el representante de la princesa del pueblo (la Esteban, aclaro por si “aca”…), muy españoles, muy de bandera, de musculitos, codo en barra y de bufanda. Estéticamente horteras y musicalmente por debajo de cualquier espectáculo de karaoke; o mejor dicho, a la altura de cualquier situación de madrugada en la que un grupo de colegas, en plena exaltación de la amistad, decide subirse a berrear a una fuente y cantar el “a por ellos, oé, oé” pero con un par de diferencias:

  1. Este grupo de amigos sí que se embolsa una buena cantidad de dinero (de tú dinero) gracias a sus otros amigos.
  2. Un backstage repleto de estos buenos amigos, en primera fila sobre el escenario, observando atentos el enaltecimiento de la bandera.

Espectáculo casposo, bizarro y bochornoso. Y no por la música… al fin y al cabo, ¿quién no se echa unos dancings con canciones tan míticas como Paquito el chocolatero o La Ramona pechugona? (que por supuesto, tienen mucho más nivel que las de los canallas).

En este caso el sabor a alcanfor no provenía provocado por el olor a verbena, si no más bien por el de la chamusquina.

Veremos cuánta caspa sueltan las melenas de las Nancys Rubias esta noche. Yo por si acaso me guardo un as en la manga y repaso la programación de la Plataforma por unas fiestas populares del Barrio del Pilar:

 

CARTEL-DEFINITIVO-1024

Fiestas del Barrio del Pilar 2013: round 1

“Atilano, presidente” regresa a la gran pantalla

El reestreno tendrá lugar en la sala Artistic Metropol

Con ocasión del quince aniversario de su estreno, la película que cierra la trilogía España por la puerta de atrás y que fue dirigida por Santiago Aguilar y Luis Guridi, conocidos también como “La cuadrilla”, podrá ser vista de nuevo en la madrileña sala Artistic Metropol a partir de este viernes 15 de febrero.

La película, de plena actualidad, narra la historia de Atilano Bermejo, un oficial de servicios funerarios con una absoluta falta de escrúpulos que se ve envuelto en el timo de su vida: ser presidente del gobierno.

Para ello cuenta con el apoyo de Sol Montes, la jefa de prensa del PR, y la experiencia de Ortega, un político fracasado que encuentra en Atilano las dotes populistas que a él le faltaban. El candidato, avalado por un grupo de banqueros, reúne las características idóneas buscadas por estos: un carácter descreído y una carencia rotunda de inquietudes sociales.

 

PASES:

VIERNES 15 feb: 22:15 hrs.

SÁBADO 16  feb: 16:15 hrs.

DOMINGO 17  feb: 18:15 hrs.

LUNES 18 feb : 19:00 hrs.

MARTES 19 feb : 21:00 hrs.

MIÉRCOLES 20 feb: 19:00 hrs.

JUEVES 21 feb: 17:00 hrs.


ARTISTIC METROPOL

c\ Cigarreras, 6 (28005, Madrid)

Teléfono: 91 527 27 92

RESERVA ANTICIPADA DE ENTRADAS: cinema@artisticfilms.es


“Atilano, presidente” regresa a la gran pantalla