#LaPuestaDeÁcido es un poco de peyote también

Me van a disculpar mis invisibles lectores, pero es que esta semana el dueño de mis microobesiones es Ángel Stanich. Motivo: el estreno de su primer álbum, “Camino Ácido”, en Radio 3 y, ayer tarde, la presentación de este mediante un pequeño concierto acústico en un lugar de Madrid de cuyo nombre no quiero acordarme (por solidaridad con la comunidad gangosa, más que nada).

Bueno, a lo que voy. A pesar de perderme medio concierto, porque así son las cosas y así se las contamos, puedo reiterar una vez más que este mozalbete de buen cabello no solo ha ganado con este su primer disco producido, si no que en directo se supera, requeteganándose a un público sabedor del camino que aún queda por recorrer tras las espuelas de sus botas.

Tildado de indie y ácido, hoy, tras escucharle en directo una vez más, le quito las etiquetas al no encontrarle el envoltorio, y me quedo con ese momento de felicidad compartida dentro de aquella caravana con moqueta en la que nos metimos ayer unos cuantos en plan comuna chamánica.

¿El motivo de tanta felicidad? Al fin algo diferente, fresquete como un whisky on the rocks, y de alta calidad compositiva en este país que tan gris luce últimamente.

La próxima ocasión de verle tocar en Madrid la tendremos el 16 de marzo en La Radio Encendida de RNE-3. Mientras tanto, le podemos escuchar en formato físico CD, Radio 3 o Spotify.

Salud!

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#LaPuestaDeÁcido es un poco de peyote también

Descubriendo al tipo en quien confía el carnicero cuando quiere género fresco

–          Escucha esto. Es tipo Albert Plá.

–          Tipo Albert Plá… Habrá que escucharlo a ver qué pasa… (Pensé audazmente).

En ese primer momento, esa demo ácida me trajo a la cabeza a algún tipo triste tocando su guitarra, escondido entre cajas de cartón dentro de cualquier cuartucho con paredes blancas, donde Albert Plá, si acaso, no pintaba nada, quedando esta experiencia aparcada en la cabeza de mi querida “recomendadora”.

Unos meses más tarde, el destino hizo que fuera al Sonorama 2013, festival que se celebra en el pueblo de mi madre desde hace unos cuantos años y al que jamás me había planteado ir por un motivo muy claro: nunca invitaban a artistas de la talla de Raphael. Pero en esta ocasión, my friend, something was blowing in the air and I decided to gou.

La arandina Plaza del Trigo, madrugadora, pequeñuela y calurosa, aguardaba abarrotada de gente a que el chico triste del cuartucho de las cajas saliera a tocar en algún momento. Para hacer tiempo, mi amiga Kiki y yo fuimos a por unas cervezas a una tienda de la Plaza Mayor y, de paso, bichear el ambiente.

Fue entonces cuando me crucé con El Meister (Corizonas y Arizona Baby) y pensé: “¡Coño! ¡Qué bien! Por fin uno que conozco!” Para continuar con alegría mi camino de retorno al escenario de trigo (que no de cebada… jojojojojo). Entre tanto magma de emociones inodoras salió El Meister a escena. Pero algo raro, que a mi suspicaz olfato no se le podía escapar, ocurría en lo que viene siendo el orden de los factores del producto. Vamos, que El Meister, por lo visto de Pucela, no salía a actuar como “frontman”, si no como “rightman”, custodiando junto al bajista Álex Izquierdo al chico triste que tocaba entre cajas de cartón y que no tenía nada que ver con Albert Plá, pudiéndole poner por fin cara, barba y camisa.

Y con qué alegría, oye. Porque de triste nada. De chanante un poco, y de musicalidad bastante. Todo energía y potencia dentro de una gran caja acústica con tapa abierta a la intemperie, bullente de modernetes y con los látigos del viejo Oeste asomando y refrescando a través de las ventanas.

De este modo, decidí que Ángel Stanich sería un buen compañero de momentos y que habría que seguirle en Twitter si me quería enterar de las novedades, siendo sorprendentemente yo seguida por unas tales @chicasacidas, incondicionales del mismo y que, a día de hoy, sigo sospechando que son un invento freudiano del propio Stanich.

Sea como sea, las @chicasacidas deben estar hoy encantadas porque San Valentín las ha traído el estreno de su álbum Camino Ácido en Radio 3, con las mismas canciones de bandcamp.com, y con otras, todas ellas remasterizadas, asegurando un interesante futuro para este jovenzuelo que, descripciones inútiles aparte sobre lo misterioso de su ser, prometo que promete.

Descubriendo al tipo en quien confía el carnicero cuando quiere género fresco

Fallece Lou Reed pero su música sigue sonando fuerte

Rock & roll is so great, people should start dying for it. You don’t understand. The music gave you back your beat so you could dream…The people just have to die for the music. People are dying for everything else, so why not for music? Die for it. Isn’t it pretty? Wouldn’t you die for something pretty?


Lou Reed

Please Kill Me: The Uncensored Oral History of Punk
(L. McNeil & G. McCain; Grove Press, 2006)

Fallece Lou Reed pero su música sigue sonando fuerte

Noche de sexo, humor y música sobre suelo pélvico

Cuando me quise dar cuenta, un montón de preservativos de colores, piruletas y lubricantes de banana llovían sobre nosotras segundos después de que una maña de pura cepa, acompañada de un buen grupo de mujeres de armas tomar, nos ofreciera toda una lección de ritmos binarios al son de un tambor y un vibrador.

Fue el pasado lunes, en la madrileña sala Galileo Galilei, con motivo de la presentación del libro Miss Tupper Sex: sexo manual para mujeres abiertas (Ediciones Casas, 2012), firmado por la polifacética actriz Pilar Ordóñez.

Tras cuatro años dMiss Tupper Sexe reuniones con infinidad de mujeres, hablando abiertamente de sexo y con la venta de juguetes eróticos como telón de fondo, Pilar Ordóñez ha podido recoger testimonios reales tan variopintos como sus protagonistas. Testimonios y anécdotas que no sólo recogen sorprendentes experiencias sexuales, sino que también nos hablan de la necesidad que tenemos las mujeres de expresarnos y descubrirnos en el plano sexual sin tapujos.

Pero como en el sexo lo que menos hablan son las palabras,  también pudimos disfrutar de un espectáculo lleno de música, danza y humor dirigido por la presentadora Marta Nebot y la autora del que puede ser un regalo muy recurrente para estas navidades.

Inaugurando el sarao encontramos a la directora y coreógrafa Alma Sanz, templando el ambiente con danza del vientre tribal para, posteriormente, subirse al escenario Cristina del Valle, presidenta de la Plataforma de mujeres artistas contra la violencia de género y compañera artística de Manu Garzón en el mítico grupo Amistades Peligrosas, a los cuales pudimos escuchar interpretando uno de sus temas actuales.

Y ya que el sexo era el hilo conductor de esta velada, tuvimos también la oportunidad de escuchar algunos de los testimonios incluidos en el libro de la mano de actrices de lujo como Eulalia Ramón, Mar Regueras, Beatriz Bergamín, Natalia Dicenta, Beatriz Rico o María Barranco.

Además, por si este plantel supiera a poco, para cerrar Miss Tupper Sex, la cantante Carmen París nos dio toda una lección de física cuántica hablándonos de lo que muchas veces hay más allá del sexo mediante su canción Distancia Espeluznante pues “es el amor la energía que lo pega todo”, para dar paso al fin de fiesta junto con el resto de artistas de la noche, animándonos el cuerpo con más música y, sobre todo, productos y dosis de imaginación para despertar nuestros secretos más íntimos.

Este manual para mujeres abiertas puede ser adquirido en diversos y conocidos comercios al asequible precio de 12 euros. Así que si en estas fiestas venideras te entra dolor de cabeza y no sabes qué regalar (o regalarte), te recomiendo que te lo quites con un poco de sexo y la compra de esta divertida y recurrente obra con la que, estoy segura aprenderemos, y además, alimentaremos nuestra felicidad.

Noche de sexo, humor y música sobre suelo pélvico